Todos los días del año, desde el atardecer o al amanecer, disfrute de este magnífico mirador, un lugar extraordinario para observar la confluencia del Tarn y el Garona.
Su mirada se deleita con los colores que alternan entre el azul del cielo, el marrón de la tierra labrada y el azul verde del canal lateral. En un día claro, podrás ver toda la cadena de montañas de los Pirineos.